
Presentación
Este espacio pretende ser una modesta ventana que muestre, siquiera minimamente, la grandiosidad de la naturaleza extremeña, una naturaleza exuberante, pletórica, agreste y, en ocasiones, única. Aquí la fotografía, el dibujo y la palabra quieren ser un pincel que abocete el alma de lo vivo. Y será en el entorno de la Sierra de San Pedro donde la luz y el color tracen sus contornos.
sábado, 7 de enero de 2012
Rapaces de la Sierra de San Pedro

jueves, 8 de diciembre de 2011
Niebla
lunes, 21 de noviembre de 2011
sábado, 12 de noviembre de 2011
Las Grullas, recurso turístico en Extremadura
sábado, 1 de octubre de 2011
La berrea del ciervo, espectáculo descafeinado.

La sierra hace gala de todas sus criaturas con orgullo protector de madre variopinta. Ofrece abrigo el monte a quien lo necesite, incluso a los señores de ósea cornamenta que pasean su porte por la sierra de San Pedro, ya huérfana de lobos permanentes. Pero otra vez el hombre aspira a pastorear lo salvaje a su capricho. Agoniza el verano y arde la cañada de ungulados amores. Se entonan cantos de guerra y la sierra de San Pedro rompe en gemidos de coros enamorados. Savia nueva brotará de la batalla y en primavera, cuando la jara vista de blanco y el cantueso de violeta, habrá ojos grandes, cristalinos, entre brezos y madroños, mirando con asombro la silueta del buitre en las alturas.









domingo, 28 de agosto de 2011
La fastidiosa y fascinante membrana nictitante
Elanio azul (elanus caeruleus)
Proteger las ventanas donde la luz aflora, viaja y se transforma en paisajes acuosos, cortina transparente, visillo protector de intimidades, velo fascinante que nubla solamente lo necesario.
¡Cuantos momentos únicos sin prueba por tu culpa, por correr tu frontera membranosa entre el observador y lo que observa justo en ese instante, para mi fastidio!
Recuerdo los versos de don Antonio Machado:
El ojo que ves no es
ojo porque tú lo veas;
es ojo porque te ve.
Ciertamente; Me resigno.
Cernícalo primilla (falco naumanni)
Águila calzada (hieraaetus pennatus) y Alcaudón común (lanius senator)
En estas dos tomas se puede observar como el Águila calzada pone en marcha este mecanísmo cuando es atacada por el intrepido Alcaudón común mientras se alimenta. Justo en el momento en que se aproxima a ella es cuando la membrana nictitante se interpone entre el atacante por si alcanzase un ojo en el ataque; que tratándose de un valiente Alcaudón todo es posible.
En la imagen se ve que la transparencia de la membrana permite a la rapaz seguir los movimientos de su atacante.







































