Como desde hace aproximadamente dos meses no trabajo otra especie, aquí os muestro los resultados que he ido teniendo. Este proyecto se ampliará en especies en un futuro, pero de momento toca disfrutar de esta pareja de perdiceras que, dicho sea de paso, se están portando francamente bien, aceptando a la primera el hide con cristal espía. Lamentablemente hasta ahora resultó imposible hacer fotos sin cebo, espero que en el futuro se den las condiciones.
Presentación
Este espacio pretende ser una modesta ventana que muestre, siquiera minimamente, la grandiosidad de la naturaleza extremeña, una naturaleza exuberante, pletórica, agreste y, en ocasiones, única. Aquí la fotografía, el dibujo y la palabra quieren ser un pincel que abocete el alma de lo vivo. Y será en el entorno de la Sierra de San Pedro donde la luz y el color tracen sus contornos.
domingo, 22 de julio de 2012
lunes, 2 de julio de 2012
Desde hoy mi blog es un Sitio Verde con Geniale
¡Desde hoy YO TAMBIÉN puedo gritar al mundo que mi blog es de impacto cero!
Participando en la iniciativa ecológica promovida por Geniale.es lograré que se plante un árbol en una zona con riesgo de desertificación.
Geniale es la web que reúne y permite hojear online todos los catálogos promocionales DE LAS TIENDAS MÁS CERCANAS A TI.
Según el Dr. Alexander Wissner-Gross, un activista del medio ambiente y físico de Harvard, una sola página web es responsable de la emisión de 3,6 kg de CO2 de media al año, mientras que un árbol es capaz de absorber 5 kg. El resultado final es a favor del oxígeno: gana mi blog y gana el ambiente.
Geniale.es, a través de la distribución de catálogos en formato electrónico, promueve una filosofía verde enfocada a disminuir el uso y desperdicio de papel para fines comerciales. Los catálogos más importantes y conocidos están disponibles ahora también online, como por ejemplo, Fnac, Leroy Merlin, Media Markt, y se pueden consultar no sólo en el ordenador sino también a través de aplicaciones para iPhone e iPad .
Los catálogos son muy fáciles de hojear, como puedes comprobar:
Ikea -> http://www.geniale.es/folleto/ikea
Carrefour -> http://www.geniale.es/folleto/carrefour
Decathlon -> http://www.geniale.es/folleto/decathlon
La iniciativa está teniendo una gran acogida entre los blogger. El objetivo de CO2 Neutral es plantar 1.000 árboles en 12 meses, y hoy, gracias a vuestra ayuda, hemos podido plantar un pequeño bosque que cuenta ya con 300 árboles. Si llegamos a la meta, añadiremos al total de árboles un extra como premio al activismo de los blogger españoles.
Para conocer todos los detalles sobre la iniciativa pincha aquí: http://www.iplantatree.org/project/
jueves, 7 de junio de 2012
Águila perdicera
Sobre la pequeña cresta cuarcítica y azulada que a duras penas despunta entre la maraña de verde circundante de alcornoques, brezos y jarales, reina discreta el Águila perdicera (hieraaetus fasciatus). Huye de destacar más allá de lo necesario y por eso rara vez corona su silueta la cuchilla, prefiere pegarse a la pared más vertical donde brille su alma blanca de cornisa o fundir su reverso con la piedra. A las puertas del vacío otea tramo a tramo y escudriña los rincones más ocultos, esperando que el hambre tense el resorte de cazadora infalible que la impulsa. Y aunque no hace ascos en la mesa, tiene predilección por la torcaz, la zurita o la bravía sobre el resto de viandas. No le preocupa demasiado el yantar en tanto se cubra parcialmente el cielo de cuando en cuando de columbas. Mucho más la usurpación de su cubil por los vecinos más desahogados; el Buitre leonado (gyps fulvus) y el Águila real (aquila chrysaetos). Aunque quizá forzada, abandona el cantil y se instala en un viejo eucalipto que parece darle resultado. Con todo teme más el invisible y mortal freno del tendido eléctrico, la descontrolada escopeta y la demolición de su barrio. Y aun así sueña que sobrevive oteando esta vez el horizonte alargado de la Sierra de San Pedro.
Àguila perdicera
Panorámica donde se aprecia el territorio de esta ágil rapaz en la Sierra de San Pedro
Ocasionalmente tiene posaderos en árbol y se conocen varios nidos en eucaliptos.
La dieta básica del Águila perdicera se compone de palomas en estas sierras.
Posadero típico de Águila perdicera, un saliente o cornisa en una pared vertical.
Lance de caza. El instinto cazador de esta elegante rapaz es legendario.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Dimorfismo sexual
O diferencia entre los sexos,
además de las obvias por el género, las genitales, que a diferencia de los
mamíferos en las aves no se aprecian
externamente. Machos y hembras en según qué especie visten galas
distintas, normalmente opacas y discretas ellas, barradas, ocres, grises para
pasar desapercibidas en la tarea de incubar la puesta, mientras ellos se
pavonean al viento llamando la atención con el atuendo primaveral, orgullosos y
altivos, haciendo hincapié en destacar a toda costa, pues saben que serán las
hembras las que elegirán al mejor dotado porque suele coincidir con el más
preparado para el éxito reproductor. Aunque en algunas especies la diferencia está en el
tamaño y no en el aspecto; y en otras resulta inexistente e inapreciables para
el observador. He aquí algunos ejemplos:
En las rapaces por lo general es el tamaño el rasgo de distinción entre los sexos, como se aprecia en esta instantánea de Águilas imperiales (aquila adalberti) donde la hembra, a la derecha, aventaja a su compañero considerablemente. El menor tamaño del macho será una ventaja para los lances de caza, que en la época reproductora se multiplicarán al tener que alimentar a la hembra mientras incuba y posteriormente aportando la mayoría de las piezas para su prole.
En la Avutarda (otis tarda) el dimorfismo sexual es muy acusado, el macho (centro) es bastante mayor que las hembras, además de lucir grandes bigotes o barbas y un gran buche anaranjado que hincha a su antojo mientras voltea sus alas dejando ver la blanca parte inferior, dando aspecto en la distancia de gran bola blanca en medio del llano.
En la Carraca (coracias garrulus) la diferencia, si la hay, es inapreciable.
Los Cernícalos primillas (falco naumanni) también tienen notables diferencias, la hembra muy barrada mientras el macho tiene en dorso liso color teja y la cabeza gris.
En el caso de los Elanios (elanus caeruleus) también es el tamaño el rasgo diferenciador, pero no muy apreciable en la distancia.
La pareja de Martín pescador (alcedo athis) solo se distingue por la mandíbula inferior de la hembra que es naranja y la coloración de las patas, rojas en ambos sexos, pero mas vivo en las hembras; en la fotografía en la parte superior.
En las Ortegas (ptrocles orientalis) existe un marcado dimorfismo, a pesar del mimetismo general de la especie. En la fotografía se aprecia la hembra en primer termino con un dorso y pecho muy barrados seguida del macho con un dorso más vivo, el pecho gris, el collar negro más marcado y la garganta "oxidada" con una pequeña mancha negra en el centro. En cambio el vientre, característico en vuelo, es negro en ambos sexos.
Finalizaré con el caso de las Águilas calzadas (hieraaetus pennatus) que, como el resto de águilas, la mayor en tamaño es la hembra, por lo demás son muy parecidos los dos sexos, aunque en el caso de la pareja de la fotografía son muy diferentes por pertenecer cada uno a los dos morfos que pueden darse de forma natural, en este caso la más clara es la hembra, con la coloración típica y mayoritaria en la especie, en cambio el macho luce lo que se denomina "morfo oscuro", plumaje que desarrollan las calzadas en un 20% aproximadamente de sus individuos. También se pueden encontrar individuos con plumaje mixto de ambos morfos.
jueves, 12 de abril de 2012
Cuervo
Como se busca la suerte, la oportunidad se cultiva en expectante actitud y movimiento continuo, y hasta en los arrabales donde se instala el tedio consigue brotar alguna flor de tarde en tarde. Tiempos vivimos en que el oportunismo rescata del lodazal algunos supervivientes en la diaspora urbana y natural del discurrir de las cosas y los seres. De negro se viste el luto, el pesimismo; y el Cuervo, acusado de agorero, sobrevive y crece. Inteligente, sagaz, astuto, prolífico, tenaz, todos estos adjetivos lo describen mejor que el de agorero, tan extendido como falso.
Nunca hice un aguardo pensando fotografiar Cuervos, no se si habrá quien lo haya hecho, pero lo cierto es que hay ocasiones en que su presencia es irremediable; y beneficiosa por lo que tiene de faro guía para otras especies.
En ocasiones la luz saca reflejos de tonos azules y morados que realzan el monótono vestido de nuestro protagonista.
Dos cornejas observando la llegada de su "primo mayor"
Ellos encuentran la comida sabiendo que deben comer rápido, pues hay muchos ojos observando sus movimientos dispuestos a aprovecharse de sus hallazgos culinarios. En esta ocasión un Buitre negro.
También el Águila real se aprovecha del incansable buscador, y le robará su comida por mucho que proteste; es la ley del más fuerte.
Pero hay ocasiones que nadie molesta y se puede observar una faceta más grata de los Cuervos, su sociabilidad. Adulto cebando a su pareja pare estrechar lazos en la época de cría.
Macho proclamando su potestad a voz en grito.
Sirvan estas imágenes como un pequeño homenaje a un ave de la que nos aprovechamos también los fotógrafo de naturaleza
sábado, 10 de marzo de 2012
Currucas
Curruca cabecinegra macho (sylvia melanocephala)
Las márgenes del regato son morada de tanto diminuto como el cielo nocturno lo es de estrellas, y es insultada con improperios por el hombre como "maleza" o "suciedad", y perseguida es, como ejemplo incomprendido, la zarza con ahínco por la guadaña, el fuego y, (¡oh modernidad!), vómitos malignos que a su químico paso destruyen en silencio con eficacia descontrolada. Y con el mismo ahínco responde a la agresión, sabedora de su obligado destino de casa hospitalaria, donde duendes enmascarados retozan y se aman; seres diminutos, sylvidos filibusteros que dan vida al entramado natural del soto; delicados soplos de vida que palpitan con precipitada hondura. La orilla los reclama, como la tierra a todos algún día.
Del genero de las currucas hablamos, un genero de pequeños cantores, por lo común tímidos, escurridizos y chirriantes en el contacto, que en la cercanía se muestran nerviosamente hermosos en su pequeñez.
Del genero de las currucas hablamos, un genero de pequeños cantores, por lo común tímidos, escurridizos y chirriantes en el contacto, que en la cercanía se muestran nerviosamente hermosos en su pequeñez.
A diferencia del macho, la hembra de Curruca cabecinegra (sylvia melanocephala) luce tonos más apagados, como en la mayoría de aves, por otra parte. Residente abundante en la Sierra de San Pedro.
Curruca capirotada hembra (sylvia atricapilla) Capirote castaño. Residente escasa en San Pedro, pero en invierno muy abundante.

Curruca capirotada macho, (sylvia atricapilla) Capirote negro.
Curruca carrasqueña (sylvia cantillans) Residente escasa en San Pedro.
Curruca mirlona (sylvia hortensis), la más arborea de las currucas y la de mayor tamaño (15 cm). Estival común en San Pedro.
Curruca rabilarga (sylvia undata) Residente muy abundante en San Pedro.
Curruca zarcera (sylvia communis) Solamente se la puede ver en San Pedro en paso migratorio.
Faltan en esta lista por su escasez en la zona, y en cualquier caso solamente visibles en paso migratorio, la Curruca mosquitera (sylvia borin) y la Curruca tomillera (sylvia conspicillata). Podemos considerarlas por tanto hermosas asignaturas pendientes para el que escribe.
viernes, 10 de febrero de 2012
El Torrico de San Pedro
Se va la mirada al fondo del
paisaje, y aunque en la altura destaca, no es la altura la que atrae la mirada
ni los pasos. Aunque tuvo fortaleza
coronando su roma y azulada testa, hoy tan solo unas pocas piedras en
desordenados cimientos derruidos atestiguan aquel hecho diluido en el tiempo.
¡El tiempo!, él se encargó con paso lento y sin prisas de devolverle su perfil
originario de pico, cerro grande, almena oronda que luego fue refugio de miliciano y atalaya de bandolero, y siempre del
buitre que lo ronda a diario y a diario adorna sus cornisas, gárgolas vivientes
sobre el perfil de la sierra.
También fue refugio de lobo
cuando el lobo aun mandaba en la sierra de San Pedro, demasiada arrogancia para
la arrogancia del eterno enemigo, que consiguió desterrarlo hace al menos tres
décadas de aquellos riscos que fueron su morada.
Muchas veces mis pasos hollaron
sus laderas, jadeante el pecho, exigiendo aire los pulmones en el último
trecho, quizá el mejor aire que bebieron nunca y al que acudo de tarde en tarde
como si de golosina dependiente se tratara. Más de una vez dormí sobre la cima,
y aunque la compañía siempre fue grata, mejoró en el escenario, un escenario
alzado hasta el techo de San Pedro desde el cual se ven, oscilantes en la negrura de la sierra,
las luces de varias poblaciones en los cuatro puntos cardinales, destacando por conspicua la
lusitana Marvao hacia el oeste. Allí vi la mayor corona de estrellas que me
cubrió nunca, durmiendo con la mirada puesta en la inmensidad del cielo
nocturno; también lo hice envuelto entre la bruma grisácea de la niebla que en la cumbre avanzaba espesa entre el follaje, e incluso bajo la
lluvia constante de una noche de septiembre, tormentosa noche que anunciaba el
otoño mientras en el valle tronaba otra tormenta; la berrea.
Es su altivez, que no su altura,
lo que atrae la mirada hacia el Torrico.
Panorámica del Torrico al amanecer
La amenaza de la tormenta y los rayos furtivos envuelven su contorno de pecho femenino
Ciervos a sus pies en la berrea.
Atardecer
La silueta de los buitres son perennes en las faldas del Torrico.
Mar de nubes vistas desde el Torrico.
Desde sus 702 metros la mirada rebosa dehesas y horizonte.
Gama de azules, verdes y morados tras la puesta de sol.
Contemplar los vuelos nupciales del Águila imperial por encima de los protagonistas es una experiencia inolvidable.
Vistas de nuestro protagonista desde el Morrón del Cotarro en primavera, y el valle de Sierra Lugar entre ambas cuchillas.
Desde lo alto, dos Buitres leonados planean quedamente sobre el azul atmosférico del paisaje de enero.
Un rebaño de merinas pace en la dehesa con el Torrico al fondo.
Estampa de amanecer
Arden las nubes del saliente,
se despierta el sol en son de
guerra
en este rincón de Extremadura.
Recorta la luz sobre la sierra
el Torrico como punzante diente
reinando en su agreste dentadura.
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