Presentación

Este espacio pretende ser una modesta ventana que muestre, siquiera minimamente, la grandiosidad de la naturaleza extremeña, una naturaleza exuberante, pletórica, agreste y, en ocasiones, única. Aquí la fotografía, el dibujo y la palabra quieren ser un pincel que abocete el alma de lo vivo. Y será en el entorno de la Sierra de San Pedro donde la luz y el color tracen sus contornos.

sábado, 21 de marzo de 2020

Día mundial de la poesía

Días de incertidumbre


La fuente


sábado, 14 de marzo de 2020

Félix Rodríguez de la Fuente

Hoy hace 40 años que algunos de mi generación supimos que era la orfandad. La influencia de Félix Rodríguez de la Fuente fue entre esa manada de muchachos de las mejores cosas que nos pasó en nuestras vidas. Su voz y su programa cumbre, El Hombre y La Tierra, resultaron una especie de asignatura más impartida por la televisión de entonces. Y muchos de nosotros supimos que necesitaríamos el contacto con la naturaleza permanentemente en la singladura vital que nos tenía reservada nuestra trayectoria. Muchos, fascinados por el verbo acaparador de Félix, acabaron dedicándose profesionalmente a temas relacionados con la naturaleza y hoy son biólogos, educadores ambientales, veterinarios, ingenieros de montes, etc.
En mi caso, y teniendo en cuenta que mi infancia se desarrolló en mitad de la naturaleza, se me acrecentó la necesidad perentoria de estar en contacto casi a diario con ella, como un impulso ancestral, atávico o de alguna manera salvaje. Y así lo he hecho, lo sigo haciendo y espero seguir mientras pueda. Al fondo de cada paisaje, de cada animal fotografiado, de cada flor, de cada piedra, siempre está Félix.


Manada hiciste. Manada
de linces, lobos, vencejos.
Padrino de catalejos,
cabeza privilegiada.
Visionario sacamuelas
en permanente safari
fotográfico de entonces,
graduado en las escuelas
del torzuelo y del baharí
de los oros a los bronces.
Tu expresión clarividente
de la radio frontispicio.
El verbo puesto al servicio
en medio del medio ambiente.
Colmabas todo el cenacho
de mi infancia más temprana
con tu luz, y a tu ventana,
con mis ojos de muchacho
me asomaba sorprendido
a descubrir tanta vida
agazapada, escondida
dentro de mi mismo nido.
La aventura de lo vivo,
la magia más animal
pasó a ser fuerza vital
y el centro de mi motivo.
En la nieve quedé solo
con mi primera orfandad
de un bofetón sin piedad
cerca del nórdico polo.
Brotó la melancolía
del interior de mis ojos,
el llanto de los rastrojos
me alimentó noche y día.
Con mis penas desplegué
más campo en el horizonte,
de pájaros el remonte
compuse el paso y volé.
Y te vi entre las encinas,
y en los surcos, y en las eras,
y en todas las primaveras
me rondas por las esquinas.

martes, 4 de febrero de 2020

domingo, 1 de diciembre de 2019

Collalba negra, la collalba de las rocas.



Collalba negra (oenanthe leucura)
Inconfundible por lo contrastado de su plumaje, casi negro con gran parte de la cola blanca.

Pude fotografiar el pasado mes de mayo a esta collalba negra, que era una asignatura pendiente de intentar, y a la primera salió bastante bien. 

Gusta esta collalba de roquedos importantes y quebrados, pero no en todos se encuentra cómoda, así que hay que buscarla en los que le resultan querenciosos.

No es muy abundante en el oeste Ibérico, así que cuando se localiza alguna es señal de que en ese sitio encuentra refugio y comida suficiente.

Y lo mejor de todo es que es sedentaria, por lo que con un poco de suerte se puede ver todo el año en la misma zona, aunque haga desplazamientos parciales en invierno.

También tiene cierta querencia a los cortados fluviales, si estos son suficientemente quebrados y verticales.



Dos sesiones hice aquellos días, ambas razonablemente exitosas. Espero repetir.

sábado, 19 de octubre de 2019

La belleza del Alimoche

Alimoche (neophron percnopterus)

Tiene fama el Alimoche de feo. Pues a mi no me lo parece, aunque reconozco que rompe los cánones clásicos de belleza pajaril, como escribo y/o describo en el poemilla que viene a continuación.

Alimoche adulto

De joven bien pasaría,
junto al mar y en comandita,
por imberbe de eremita
sanado en leprosería,
y hasta de cara bonita.

Pero de adulto se aclara
su estampa, y el entrecejo
crece mostrando el pellejo
la desnudez de su cara
prematuramente viejo.

Rictus de dolor de muela,
deshilachado el cabello,
una arruga entera el cuello,
nariz de polichinela,
y sin embargo ¡qué bello!

Tez demacrada que auspicia
hocico, más que ojeroso,
adornado de ictericia.
Perfil de una momia egipcia,
y sin embargo ¡qué hermoso!

Desgarbado y contrahecho
por detrás y por delante,
papo brotando del pecho
cual furúnculo en barbecho,
y sin embargo ¡elegante!

“A quien  natura regala
belleza le sobra empleo”.
Pienso cuando esto leo:
¿Quién graduó aquella escala
entre lo  guapo y lo feo? 

 Alimoche subadulto.

Este carroñero, pequeño en comparación con los Buitres leonados y negros,  sus habituales compañeros de pitanzas, además de carroña son capaces de comer incluso excrementos de ganaderías.

Alimoche adulto a contraluz.

 Joven Alimoche, totalmente oscuro, junto a un Buitre leonado

El joven Alimoche abandona el nido emplumado totalmente de negro achocolatado, plumaje que se irá aclarando en las diversas mudas paulatinamente hasta llegar al plumaje característico de adulto a los 5 años de edad.

 Alimoche adulto compartiendo posadero junto a un Buitre leonado.



domingo, 8 de septiembre de 2019

Día internacional de los buitres/Día de Extremadura

 Extremadura

El pasado día 7 de septiembre fue el día internacional del buitre. Un día después, como todos los años desde 1975, fue el día de Extremadura. Sin duda una coincidencia, nada más. Pero hay que reconocer que es una coincidencia que el azar ha querido disponer de forma complementaria y muy bien traída. Porque si algo se asocia a Extremadura de forma natural es eso,  naturaleza, dehesa, monte mediterráneo y aves. Y dentro de las aves, además de algunas esteparias y urbanas,  son las aves rapaces, con los buitres destacadamente, los que prestan sus imágenes  en documentales promocionales, spots publicitarios, dípticos, trípticos y folletos varios relacionando nuestra región a su abundancia, vendiendo así estas tierras del oeste ibérico al resto del mundo como un paraíso para las citadas especies y por ende como un paraíso natural. Y es cierto, los buitres, que en algunas regiones del mundo no lo están pasando demasiado bien, tienen aquí un paraíso en tanto en cuanto siga existiendo ganadería extensiva y un hábitat amable donde completar sus ciclos biológicos. Solo necesitan eso, nada más, y nada menos; comida y casa. Una comida que en su caso concreto son nuestras "basuras ganaderas", lo que nos sobra, cádaveres y sus restos. Y a cambio nos hacen el favor de eliminarlos de forma totalmente aséptica para nosotros y el entorno. Y la casa es la misma que la nuestra, nuestras dehesas y montes, nuestras sierras preñadas de encinas y alcornoques entre canchales de mediano tamaño donde construir sus imponentes plataformas. Así ha sido durante siglos y siglos. Ojalá que siga siéndolo.


LOS PROTAGONISTAS


Buitre negro (aegypius monachus)
El más grande de los tres buitres que residen en tierras extremeñas, su envergadura casi alcanza los tres metros.


Buitre leonado (gyps fulvus)
El gran especialista en comer cádaveres enteros empezando al revés, por el interior.



Alimoche (neophron percnopterus)
Solo podemos verlo en Extremadura en primavera y verano, prefiere África para pasar los meses fríos.


A continuación algunas fotografías de distintos buitres en su hábitat, en su casa, que es la mía, la Sierra de San Pedro. Podríamos decir que aparecen rodeados de Extremadura. 






Alimoche

 Alimoche

 Alimoche

 Buitre leonado

 Buitre leonado

 Buitre leonado

 Buitre negro

Buitre negro 

Te vi bajar, las alas extendidas,
monje, alguacil, de hábito sanpedrino,
formar con la sotana un remolino,
tomar con tus sandalias las medidas.
Mueve mi fe tu estampa religiosa,
yo que de dioses me siento tan lejano,
y creo en ti, del cielo cotidiano
ángel seglar, gigante mariposa.
Sigo tu vuelo, me zafo de los montes,
desatornillo el aire en espirales
al paso lento de tus ventanales,
me expando en despejados horizontes.
Sobre tu espalda me izo por los cielos
sobrevolando azules espinazos,
verdes melenas y vigorosos brazos
que cantan con la hondura de los suelos.
Sobrevolamos juntos los encinares,
ese zaguán, alacena de druidas,
casa de tantos con mesas compartidas
donde palpita la esencia de los mares;
donde se agita la flor de lo profundo.
Es solo un sueño o quizá una utopía
contemplar lo hermoso que sería
sobre tus hombros titánicos el mundo.


 Buitres leonados

 Buitres leonados

 Buitres leonados

 Buitres leonados

 Buitres leonados y negros
 Buitres negros


 Buitre moteado o de Rüpell (gyps rueppelli)
Algunos ejemplares de esta especia africana se dejan ver de cuando en cuando por Extremadura, principalmente jóvenes en dispersión. 

Quebrantahuesos (gypaetus barbatus)
El Quebrantahuesos es el cuarto buitre ibérico que por desgracia no podemos ver en Extremadura desde hace muchos años, salvo algún ejemplar esporádicamente en dispersión. Ojalá algún día siga nuestros rebaños como sigue hoy los rebaños de las altas montañas del Pirineo.

lunes, 12 de agosto de 2019

Oropéndola, el sol hecho pájaro

Oropéndola (oriolus oriolus)

Este verano hemos tenido, en Photo-raptors, la suerte de tener al menos tres ejemplares de Oropéndola (oriolus oriolus) acudiendo a uno de  nuestros bebederos diariamente mañana y tarde al menos las dos ultimas semanas de julio, desapareciendo posteriormente, probablemente por desplazarse a otros lugares de alimentación tras la cría, o iniciando su viaje migratorio hacia el sur buscando sus cuarteles invernales en Africa. Es posible que en días anteriores también acudiesen pasando desapercibidas para nosotros. Ni que decir tiene que, en cuanto las detecté, hice varias sesiones de las que muestro unas cuantas fotos a continuación. Es la primera vez que  han acudido a  este bebedero desde que está funcionando, hace unos cinco años. En próximas temporadas estaremos atentos ya en primavera, cuando se empiecen a escuchar los melodiosos y aflautados cantos de las oropéndolas allá por el mes de abril. No siempre se tiene la ocasión de fotografiar un ave tan hermosa y generalmente muy esquiva, por lo que estaremos pendientes de sus vuelos de oro. Ojalá nos acompañe la suerte de nuevo.